¿Qué son los ataques de inyección de prompts por correo electrónico?
A medida que las organizaciones adoptan rápidamente asistentes de IA para mejorar la productividad, surge junto a ellos una nueva clase de riesgo cibernético: la inyección de prompts de IA por correo electrónico. A diferencia de los ataques tradicionales, que tienen como objetivo las vulnerabilidades del software o se basan en la ingeniería social, esto consiste en insertar instrucciones maliciosas o manipuladoras en contenido que un sistema de IA procesará como parte de su flujo de trabajo habitual. Como las herramientas de IA modernas están diseñadas para procesar grandes volúmenes de datos y razonar sobre ellos —incluidos correos electrónicos, documentos e historiales de chat—, pueden tratar involuntariamente texto oculto controlado por un atacante como una entrada legítima.
En Darktrace, nuestro análisis ha revelado un aumento del 90 % en el número de implementaciones de clientes que muestran señales asociadas a posibles intentos de inyección de prompts desde que empezamos a supervisar este tipo de actividad a finales de 2025. Aunque no siempre es posible atribuir de forma concluyente cada caso, los sistemas internos de puntuación diseñados para identificar características compatibles con la inyección de prompts han registrado un número creciente de coincidencias con un alto nivel de confianza. La tendencia al alza sugiere que los atacantes están experimentando activamente con estas técnicas.
Ejemplos recientes de ataques de inyección de prompts
Dos ejemplos iniciales de esta amenaza en evolución son HashJack y ShadowLeak, que ilustran cómo se manifiesta en la práctica la inyección de prompts.
HashJack es una técnica inédita de inyección de prompts, descubierta en noviembre de 2025, que aprovecha los navegadores web impulsados por IA y los asistentes de navegación con IA agéntica. Al ocultar instrucciones maliciosas en el fragmento de la URL (después del símbolo #) de un sitio web legítimo y de confianza, los atacantes pueden engañar a los asistentes web de IA para que ejecuten acciones dañinas, como la posible inserción de enlaces de phishing, datos de contacto falsos o indicaciones engañosas directamente en lo que parece ser un resultado fiable generado por IA.
ShadowLeak es un método de inyección de prompts para exfiltrar información de identificación personal (PII), identificado en septiembre de 2025. Se trataba de un fallo de ChatGPT (ya corregido por OpenAI) que funcionaba a través de un agente conectado al correo electrónico. Si los atacantes enviaban al objetivo un correo electrónico con un prompt oculto, conseguían engañar al agente para que les filtrara información confidencial sin que el usuario tuviera que hacer nada y sin ningún indicio visible en la interfaz.
¿Cuál es el riesgo de los ataques de inyección de prompts por correo electrónico?
Los asistentes de IA empresariales suelen tener una visibilidad completa de correos electrónicos, documentos y plataformas internas. Por tanto, un atacante no necesita comprometer credenciales ni desplazarse lateralmente por un entorno. Si lo consigue, puede influir en la IA para que recupere con total fluidez la información pertinente, sin el esfuerzo que suponen la vulneración y la escalada de privilegios.
El primer riesgo es la exfiltración de datos. En un escenario de inyección de prompts, puede haber instrucciones maliciosas incrustadas en un correo electrónico corriente. Al igual que en el ataque ShadowLeak, cuando la IA procesa ese contenido como parte de una tarea legítima, puede interpretar el texto oculto como una instrucción. Esto podría hacer que la IA revelara datos sensibles, resumiera comunicaciones confidenciales o expusiera contexto interno que, de otro modo, exigiría un esfuerzo considerable para obtener.
El segundo riesgo es el envenenamiento de flujos de trabajo agénticos. A medida que los sistemas de IA asumen funciones más activas, la inyección de prompts puede influir en su comportamiento con el tiempo. Un atacante podría insertar instrucciones que persistan a lo largo de varias interacciones, por ejemplo, para que la IA incluya enlaces maliciosos en sus respuestas o redirija a los usuarios a recursos no fiables. De este modo, el atacante se introduce en el flujo de trabajo y actúa, en la práctica, como un intermediario (man-in-the-middle) dentro del sistema de IA.
¿Por qué otras soluciones no pueden detectar los ataques de inyección de prompts por correo electrónico?
La inyección de prompts en la IA plantea un desafío a muchas de las premisas en las que se basa la seguridad tradicional del correo electrónico. No encaja en los patrones habituales del phishing, cuyo objetivo es engañar a un usuario para que haga clic en un enlace o abra un archivo adjunto.
La mayoría de las soluciones de seguridad están diseñadas para detectar señales asociadas a la interacción del usuario: enlaces sospechosos, archivos adjuntos inusuales o indicios de ingeniería social. La inyección de prompts elude por completo estos indicadores, lo que significa que hay menos señales de alerta evidentes.
En este caso, la intención es en realidad todo lo contrario a solicitar la interacción del usuario. El objetivo es simplemente que el correo electrónico se entregue y permanezca en la bandeja de entrada, con una apariencia benigna y anodina. El elemento malicioso no es algo con lo que se espere que el destinatario interactúe, ni siquiera que lo perciba.
La detección se complica aún más por la propia naturaleza de los prompts. A diferencia de las firmas de malware conocidas o de los patrones de phishing uniformes, los prompts inyectados pueden variar mucho en estructura y redacción. Por ello, los enfoques sencillos de coincidencia de patrones, como las expresiones regulares (regex), no son fiables. Un conjunto amplio de reglas corre el riesgo de generar un gran número de falsos positivos, mientras que uno limitado difícilmente captará la diversidad de posibles inyecciones.
¿Cómo detecta Darktrace este tipo de ataques?
El enfoque de Darktrace para la seguridad del correo electrónico, en términos generales, consiste en ir más allá de los indicadores individuales y evaluar el contexto, algo que también se aplica en este caso.
Por ejemplo, nuestra puntuación de densidad de prompts identifica agrupaciones de lenguaje similar al de los prompts dentro de un correo electrónico, en lugar de limitarse a detectar apariciones aisladas. Más que considerar la presencia de una frase como una señal de bloqueo, el análisis se centra en determinar si existe una concentración inusual de estos patrones que sugiera una inyección. Se puede aplicar una ponderación adicional cuando haya indicios de ofuscación. Por ejemplo, un texto oculto para el usuario (como una fuente blanca o un tamaño de fuente cero), pero legible para los sistemas de IA, puede indicar un intento de ocultar prompts maliciosos.
Este análisis se combina con otras señales más amplias basadas en el comportamiento. El mismo contexto de comunicación que se utiliza para detectar otras amenazas sigue siendo pertinente; por ejemplo, si el contenido resulta inusual para el destinatario o se desvía de los patrones habituales.
Pregunte a su proveedor de correo electrónico sobre la inyección de prompts de IA por correo electrónico
La inyección de prompts no solo tiene como objetivo a los empleados, sino también a los sistemas de IA de los que dependen, por lo que los enfoques de seguridad deben tener en cuenta ambos.
Aunque hay indicios claros de una actividad emergente, queda por ver hasta qué punto la inyección de prompts ganará popularidad entre los atacantes en el futuro. Aun así, dado el posible impacto de este tipo de ataque, conviene comprobar si su proveedor de seguridad del correo electrónico ha tenido en cuenta este riesgo.
Preguntas que debe hacerle a su proveedor de seguridad del correo electrónico
- ¿Qué medidas de protección existen para evitar que los correos electrónicos influyan con el tiempo en los flujos de trabajo impulsados por IA?
- ¿Cómo evalúa el contenido de los correos electrónicos que resulta inocuo para un lector humano, pero que puede incluir instrucciones ocultas dirigidas a sistemas de IA?
- Si un correo electrónico no contiene enlaces, archivos adjuntos ni indicios de ingeniería social, ¿qué señales utilizaría su plataforma para identificar una intención maliciosa?
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