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May 18, 2026

Amenazas internas relacionadas con la IA: cómo la IA generativa está transformando el riesgo interno

El blog analiza cómo la IA ha cambiado el paradigma que permite comprender y hacer frente a las amenazas internas. Asimismo, explora un enfoque de defensa en profundidad y aborda las medidas que pueden adoptar los CISO y los responsables de los SOC para proteger a su organización frente a las amenazas internas relacionadas con la IA.
Inside the SOC
Darktrace cyber analysts are world-class experts in threat intelligence, threat hunting and incident response, and provide 24/7 SOC support to thousands of Darktrace customers around the globe. Inside the SOC is exclusively authored by these experts, providing analysis of cyber incidents and threat trends, based on real-world experience in the field.
Written by
Jason Lusted
AI Governance Advisor
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18
May 2026

Cómo cambia la IA generativa el comportamiento de los usuarios internos

Los sistemas de IA, en especial las plataformas generativas como los chatbots, están diseñados para interactuar con las personas. Ofrecen respuestas extraordinariamente parecidas a las de una persona, capaces tanto de confirmar como de exagerar ideas e ideologías, lo que plantea una atractiva colaboración cognitiva entre máquina y ser humano.  Si se considera en relación con la amenaza que representan los usuarios internos, la diversidad de interacciones que ofrece la IA puede acelerar notablemente un incidente interno y facilitar nuevas plataformas de ataque para perpetrar actos maliciosos desde dentro.  

Este artículo analiza cómo abordar este nuevo paradigma del riesgo interno y expone los principios clave de gobernanza que deben tener en cuenta los CISO, los CSO y los responsables de los SOC (Centros de Operaciones de Seguridad) para gestionar las amenazas inherentes al riesgo interno impulsado por IA.

¿Qué es una amenaza interna?

Existen muchas definiciones, tanto del sector como de las administraciones públicas, de lo que constituye una amenaza interna. En esencia, se refiere al daño que se produce cuando se abusa del acceso de confianza a información confidencial, activos o personal con intención maliciosa o mediante actividades negligentes.  

Las metodologías tradicionales para gestionar las amenazas internas se han basado en dos conceptos principales: la garantía sobre las personas con acceso a activos confidenciales y un sistema de defensa por capas para supervisar cualquier vulneración. A menudo, ambos se aplican tanto antes como después de conceder el acceso. En la fase previa al acceso, la garantía se obtiene a través de comprobaciones de seguridad o de selección de personal. Una vez concedido el acceso, controles como el acceso privilegiado y la arquitectura de confianza cero proporcionan capas defensivas.

¿Cómo cambia la IA el paradigma de la amenaza interna?

Aunque estos dos conceptos siguen siendo fundamentales para la gestión de las amenazas internas, la introducción de la IA aporta tres nuevos aspectos clave que redefinirán el paradigma.

La IA puede actuar como un amplificador cognitivo, que influye en las motivaciones capaces de conducir a actividades relacionadas con amenazas internas. Este aspecto resulta especialmente importante en el caso del usuario interno que actúa de forma deliberada: alguien que se plantea causar daño desde dentro. Ahora, estas personas pueden recurrir a los sistemas de IA para que validen sus ideas, les aporten información única y, sobre todo, les animen a actuar. Como los sistemas generativos están programados para interactuar con los usuarios y darles la razón, un sistema de IA útil puede convertirse en una peligrosa caja de resonancia para quienes albergan intenciones dañinas desde dentro.  

La IA puede actuar como un facilitador operativo. Ahora, la IA puede desarrollar y ampliar las herramientas necesarias para perpetrar actos maliciosos desde dentro. Las nuevas plataformas de ingeniería social, como vishing y deepfakes, dan a los adversarios una nueva ventaja para causar daños desde dentro. La IA puede generar soluciones y plataformas operativas a una velocidad cada vez mayor y, a menudo, sin que se necesiten conocimientos humanos especializados para ejecutar las actividades. A medida que se eleva el listón de las capacidades avanzadas de IA, el que se necesita para utilizar esas plataformas ha bajado considerablemente.

La IA puede actuar como una entidad interna semiautónoma, especialmente cuando se conceden amplios niveles de autonomía a sistemas de IA agéntica o a identidades no humanas, lo que crea un vector de actos internos con poca o ninguna supervisión o control humanos. A medida que los agentes de IA asumen muchas de las capas de orquestación antes reservadas a las personas, lo hacen sin algunas de las limitaciones de permisos que suelen aplicarse a las cuentas de servicio. Con amplios niveles de acceso y autoridad, estas identidades no humanas (NHI) pueden convertirse ellas mismas en objetivo de intenciones maliciosas internas.  Por lo general, se trata del creciente riesgo de inyección de prompts, envenenamiento u otros tipos de sesgo integrado. En muchos sentidos, estos riesgos reflejan los de ingeniería social a los que tradicionalmente se han enfrentado las personas. Incluso sin intentos deliberados o maliciosos de corromperlos, los sistemas y agentes de IA pueden llevar a cabo acciones no deseadas, lo que crea vulnerabilidades y oportunidades para causar daños desde dentro.

Cómo defenderse de las amenazas internas impulsadas por IA

El aumento de la superficie de ataque que crea o facilita la IA preocupa cada vez más.  En la propia investigación de Darktrace sobre ciberseguridad relacionada con la IA, los riesgos que introduce y pone de manifiesto la proliferación de herramientas y sistemas de IA siguen superando las políticas tradicionales y las salvaguardas de gobernanza. El 22 % de los encuestados citó el «uso indebido interno facilitado por la IA generativa» como una de las principales amenazas que le preocupan.  Y, sin embargo, en la misma encuesta, solo el 37 % del total de los encuestados cuenta con políticas formales para gestionar el uso seguro y responsable de la IA.  Estos datos ponen de manifiesto una brecha significativa y preocupante entre los riesgos y amenazas conocidos, por un lado, y la capacidad (y los recursos) para mitigarlos, por otro.

¿Qué pueden hacer los CISO y los responsables de los SOC para proteger a su organización frente a las amenazas internas relacionadas con la IA?  

Dada la rápida adaptación, adopción y expansión de los sistemas de IA, implementar los niveles adecuados de gobernanza de la IA es innegociable. Lograr el equilibrio adecuado entre las mejoras de productividad basadas en IA y el cumplimiento riguroso de la normativa generará beneficios a largo plazo. Será fundamental adaptar las estructuras tradicionales de gestión de amenazas internas para tener en cuenta los nuevos riesgos que plantea el uso de la IA. Asimismo, será esencial comprender el valor de los sistemas de IA que refuerzan su resiliencia en materia de ciberseguridad en lugar de ponerla en peligro.

Para quienes son responsables de la seguridad y protección de los activos y los datos de su empresa, el cambio de paradigma que ha provocado la IA en las amenazas internas puede resultar abrumador.  Implantar una gobernanza de IA sólida y adecuada puede resultar difícil debido al volumen y la complejidad de los sistemas que es necesario supervisar. Además de las medidas tradicionales para mitigar las amenazas internas, como la supervisión de usuarios, los controles de acceso y la gestión activa, la velocidad y la autonomía de algunos sistemas de IA requieren controles diferentes, además de capas adicionales de control.  

Cómo ayuda Darktrace a proteger frente a las amenazas internas impulsadas por IA

Darktrace ha demostrado que, mediante plataformas como nuestro propio Cyber AI Analyst y nuestro producto más reciente, Darktrace / SECURE AI, los sistemas de IA pueden aprender por sí mismos, autoevaluarse y ser resilientes ante comportamientos impredecibles de la IA, al tiempo que ofrecen resultados notables, lo que complementa las estrategias tradicionales de los SOC y los CISO para combatir la amenaza interna.  

Con / SECURE AI, algunos de los riesgos efímeros derivados del uso de la IA pueden gestionarse con mayor facilidad.  En concreto, permite supervisar los prompts conversacionales (que pueden influir en los resultados de la IA y revelar intentos de manipularla, lo que ayuda a detectar de forma temprana indicios de amenaza interna), observar en tiempo real el uso y el desarrollo de la IA (lo que pone de relieve posibles puntos ciegos entre el desarrollo y la implementación), detectar la IA en la sombra (para descubrir herramientas y agentes no aprobados en toda su infraestructura de TI) y saber qué identidades, humanas o no humanas, tienen permisos de acceso. Todas estas funcionalidades se basan en los sólidos cimientos de las estructuras existentes para gestionar las amenazas internas.  

Cómo adoptar un enfoque de defensa en profundidad frente a las amenazas internas impulsadas por la IA

Incluso sin estas herramientas, hay cuatro áreas clave en las que unos controles sólidos y más eficaces pueden mitigar la amenaza interna impulsada por la IA.  Cada una de las siguientes áreas ofrece un enfoque de defensa en profundidad: combina el reconocimiento y la comprensión de un vector de amenaza interna con controles que pueden reforzar sus defensas.  

Controles de identidad y acceso

Comprender claramente qué entidades pueden acceder a su información confidencial, sus activos y su personal es el primer paso para entender el entorno en el que pueden producirse daños internos.  La IA ha demostrado que no solo los operadores de carne y hueso pueden representar una amenaza interna; las identidades no humanas (como los sistemas de IA agéntica) también pueden actuar con autonomía y libertad si cuentan con las credenciales adecuadas. Si trata las identidades no humanas igual que a los operadores humanos (y no como herramientas útiles basadas en máquinas) y añade controles similares de mitigación y gestión, puede proteger tanto su empresa como las identidades asociadas a ella frente a las amenazas internas.

Visibilidad y detección de la IA en la sombra

Configurar cuidadosamente los sistemas de IA y mantener la supervisión interna puede ayudar a identificar el uso de la «IA en la sombra», es decir, la utilización de herramientas de IA no autorizadas en el lugar de trabajo. La adopción de la IA en la sombra podría deberse a una preferencia deliberada o a «tomar atajos», es decir, a que las personas utilizan sistemas y modelos que conocen, aunque no estén autorizados. Además de algunos riesgos de rendimiento inherentes al uso de la IA en la sombra (como la filtración de datos y las acciones no deseadas), también podría ser un peligroso precursor de daños causados desde dentro (ya sea por intentos deliberados de eludir la supervisión habitual o por la creación de vulnerabilidades al utilizar herramientas sin parches o no acreditadas).

Medidas de protección para prompts y salidas

La capacidad de introducir medidas de protección para los sistemas de IA aporta una especie de capa tradicional de «protección perimetral» a la arquitectura de defensa de la IA, ya que permite comprobar los prompts y los resultados frente a vectores de amenaza conocidos o metodologías de amenaza interna. Por sí solas, estas medidas de protección tradicionales ofrecen garantías limitadas.  No obstante, si se combinan con la detección de amenazas centrada en el comportamiento y con un sistema de aplicación que disuada tanto las actividades internas maliciosas como las accidentales, ofrecerían una contención considerable mediante la defensa en profundidad.  

Registro forense y preparación para la respuesta ante incidentes

La detección, la captura de datos, el análisis forense y la investigación son elementos inherentes a cualquier buena estrategia de mitigación de amenazas internas. Para comprender plenamente el alcance de cualquier actividad interna sospechosa (por ejemplo, determinar si fue deliberada, dirigida o si es probable que vuelva a producirse), este abundante caudal de análisis podría resultar inestimable.  A medida que la actividad empresarial se vuelve cada vez más efímera —con activos protegidos en contenedores remotos, información procesada mediante arquitecturas temporales o basadas en la nube y nodos de acceso distribuidos más allá de la visibilidad inmediata de los equipos de seguridad internos—, el desarrollo de la gobernanza de la IA mediante la contención, la detección y la aplicación de medidas cobrará aún más importancia.

La aplicación de estos controles puede ofrecer visibilidad y supervisión sobre algunos de los riesgos que suelen mencionarse en relación con la gestión de la IA. Con el análisis de datos adecuado y una supervisión humana apropiada para las acciones de alto riesgo, puede poner de manifiesto las principales preocupaciones expresadas en torno a un nuevo paradigma de amenazas internas impulsadas por la IA:

  • Garantizar que la supervisión periódica ponga de manifiesto los sistemas de IA configurados deliberadamente de forma incorrecta.
  • Destacar los cambios en la actividad basada en sistemas que podrían indicar acciones internas perjudiciales, ya sean maliciosas o accidentales.
  • Promover un proceso seguro desde el diseño que desincentive y disuada las ambiciones relacionadas con amenazas internas.
  • Garantizar que el plano de control del acceso basado en identidad abarque a las personas, las identidades no humanas (NHI) y los modelos de IA, y:
  • Ofrecer estrategias de contención positivas que ayudarán a gestionar el alcance del control de la IA y a minimizar las actividades no deseadas.

Por qué siguen siendo las amenazas internas un reto humano

En su origen, e independientemente de cómo se haya configurado, la IA sigue siendo una herramienta algorítmica: algo diseñado para automatizar, procesar y gestionar funciones computacionales a la velocidad de las máquinas y aumentar la productividad.  Incluso con las mejores defensas de ciberseguridad implementadas, el éxito de un programa de gestión de amenazas internas seguirá dependiendo de la capacidad de los operadores humanos para identificar, clasificar y gestionar la superficie de ataque de las amenazas internas.  

Las políticas de gobernanza de la IA, los puntos de interrupción con intervención humana y las funciones de supervisión automatizada no protegerán frente a los daños causados desde dentro a menos que exista la voluntad de gestionar este riesgo de forma proactiva, apoyada en una sólida cultura que sepa prevenir los abusos de confianza y de responsabilidad.

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Jason Lusted
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October 26, 2026

PHP Vulnerabilities, ARTEX and the Growing Role of AI in Cyber Attacks

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The disclosure of CVE-2026-109618 and CVE-2026-109619 placed immediate pressure on organizations running PHP. Both vulnerabilities can allow unauthenticated remote code execution, including in products and appliances where PHP is embedded, and updates depend on third-party vendors [1].

Early guidance focused on patching internet-facing systems and monitoring for behavior associated with successful exploitation, including unexpected command execution, Webroot changes and outbound connections from PHP servers.

Darktrace observed widespread scanning across monitored environments involving hundreds of distinct source IP addresses that public reporting has associated with activity targeting the PHP vulnerabilities. The volume of scanning was significantly greater than the evidence available for successful exploitation. For analysts, that distinction is important. Scanning demonstrates interest in exposed infrastructure; establishing compromise requires evidence of subsequent behavior on the targeted system, including command execution, file modification or unexpected outbound communication.

PHP is not an isolated example. Imperva subsequently demonstrated remote code execution against a vulnerable Node.js build through malicious Brotli data, reproducing execution through compressed HTTP responses and configured request parsers. The same inputs were rejected by the patched runtime. Imperva linked its Node2Shell and PHP2Shell research to the increasing speed of vulnerability discovery and exploit development. [2]

While Darktrace has not observed direct evidence of CVE-2026-109618 or CVE-2026-109619 exploitation, on October 21st we observed a six-month high in detections consistent with zero-day exploitation activity, representing a 64% increase compared to historic data. This increase has not been confirmed as related to the PHP vulnerabilities. Darktrace’s behavioral approach is designed to detect anomalous activity without relying solely on rules written for a specific exploit. Comparable increases were observed around the Log4j disclosure and other globally significant vulnerability disclosures.

AI-assisted vulnerability research

The PHP disclosure arrives as AI systems have become more capable at vulnerability research [3]. OpenAI launched Daybreak in June 2026, combining GPT-5.5-Cyber, Codex Security and partnerships with security researchers and software maintainers. OpenAI says its models have been applied to discovering and generating patches for vulnerabilities in browsers, network infrastructure, FreeBSD and the Linux kernel. Darktrace joined the OpenAI Daybreak Cyber Partner Program in June to explore how OpenAI's cyber capabilities could be integrated within Darktrace products and services [4][10].

OpenAI reported in August that Codex Security Cloud had analyzed more than 30 million commits across more than 30,000 codebases. According to OpenAI, Cloudflare uses models accessed through Daybreak to investigate customer-authorized code and combines findings with live traffic and security signals to assess whether affected routes are active or receiving suspicious traffic, with proposed mitigations and patches remaining subject to customer review [5][6].

Faster discovery still leaves defenders with the work of locating affected software, testing fixes and completing remediation. The PHP case shows that gap clearly, particularly when vulnerable runtimes are embedded inside other products.

Enterprise agents as an attack surface

Darktrace Signal Labs has also examined how a trusted enterprise agent could be abused after an attacker has already obtained access to an environment. In a controlled simulation, researchers demonstrated that, in that post-compromise scenario, the Claude platform’s memory stores feature could be abused to establish a live C2 channel between an external operator and internal Claude Code agents. The external operator was able to dynamically assign network discovery, credential access, and data exfiltration tasks to the agents via this C2 channel. Detection of the agents’ activities relied on the correlation of process creation and network traffic activity from agent harness processes, alongside behavioral analysis to identify deviations from expected behavior. Darktrace has not claimed it observed this memory-store command-and-control technique in operational attacks [7].

AI-assisted attacks in Japan

Evidence from Japan indicates AI being used for vulnerability scanning and attacks outside controlled research. On 21 October, JPCERT/CC published findings from an investigation into recent unauthorized access incidents affecting organizations in Japan. JPCERT/CC states that it confirmed attackers had used AI to scan for known vulnerabilities and conduct attacks through APIs. According to JPCERT/CC, its examination of attack infrastructure found evidence of Android application analysis, API discovery and testing for weaknesses including server-side request forgery, and the infrastructure also targeted services intended for users outside Japan [8].

JPCERT/CC does not identify ARTEX by name in that publication. The named ARTEX attribution comes from separate investigations, including Microsoft's analysis of Storm-0940.

AI in offensive operations

Microsoft describes ARTEX as an open-source, multi-agent penetration-testing system capable of automating activity with limited human interaction. Microsoft reported that Storm-0940, which it assesses to be a China state-aligned actor active since 2021, used ARTEX against hundreds of organizations, and Microsoft attributed the ConnectWise supply-chain compromise [9].

Microsoft observed ARTEX accelerating scanning, reconnaissance, password spraying and OAuth application abuse. Several ARTEX-driven operations reached privileged cloud access less than three hours after initial targeting. Following the ConnectWise compromise, Storm-0940 attempted to authenticate to more than 2,250 tenants at rates of up to 2,900 attempts per minute [9].

Darktrace Threat Research found activity in its own telemetry involving infrastructure later associated with the campaign. On 13 October, Darktrace recorded failed authentication activity involving 144.172.64[.]128, one of the addresses Microsoft later identified as performing sign-ins and Microsoft Graph activity in ConnectWise customer environments. Darktrace analysis identified 65 failed authentication attempts in around 20 minutes.

Figure 1: Darktrace Advanced Search showing failed authentication events involving 144.172.64[.]128 on 13 October 2026, (customer-identifying information redacted).

The telemetry establishes repeated failed authentication from infrastructure later associated with the campaign. It does not establish ARTEX execution or successful compromise. At the time of observation, Microsoft's later attribution was unavailable. Analysts therefore had the behavior itself: repeated failed authentication from the same source over a short period, together with any related identity, application or network activity inside the environment.

Microsoft documented a wider password-spray campaign against 327 accounts across eight organizations between 10 and 14 October. It recorded more than 151,000 failed logons, including more than 111,000 on 11 October, but no successful authentication, token issuance, Graph call or directory change from that campaign. Microsoft also reported that most Storm-0940 targeting was unsuccessful [9].

Where the actor progressed beyond authentication, Microsoft observed service-principal sign-ins followed by Graph and directory operations. Activity included reconnaissance, application credential changes and attempts to modify privileges. Microsoft recommends correlating service-principal sign-ins with Graph activity, directory changes and resource access [9].

Behavior before attribution

The PHP and ARTEX cases begin with different information. PHP defenders knew which software required urgent remediation but initially had limited information about exploitation. Process execution, file modification and outbound communication could still provide evidence of compromise.

The PHP and ARTEX observations also illustrate the difference between volume and impact. Darktrace observed broad scanning around the PHP disclosure, while the ARTEX-associated infrastructure produced concentrated authentication activity. Neither observation independently demonstrates compromise and in each case examining the behavior that follows the initial interaction is the investigative clue.

The Darktrace ARTEX-related observation began with authentication behavior. Microsoft publicly attributed the source infrastructure eight days later. That attribution added context, but it did not change what had originally been recorded in the environment.

AI is now present at several points in this cycle. Daybreak applies models to vulnerability discovery and remediation. Darktrace Signal Labs demonstrated how a trusted enterprise agent could be co-opted in a controlled environment. JPCERT/CC confirmed AI-assisted vulnerability scanning and API attacks in recent incidents. Microsoft documented ARTEX being used by Storm-0940 in active operations [4][7][8][9].

Microsoft's findings also show why scale and impact must be assessed separately. One ARTEX-associated campaign produced more than 151,000 failed logons without successful access, while other operations reached privileged cloud access in less than three hours. Security teams have to distinguish high-volume attempts from activity that progresses through authentication, privilege changes and resource access.

The evidence required to assess these cases remains familiar: authentication records, process execution, application and directory changes, file activity and network communication. AI can increase the rate at which those behaviors occur. Defenders still need to establish their sequence and impact.

Credit to Emma Foulger, Sam Lister, Dylan Evans, Moishe Tajtelbaum

References

[1] NCSC-NL, php2shell vulnerabilities (CVE-2026-109618, CVE-2026-109619), 21 October 2026. https://github.com/NCSC-NL/php2shell

[2] Imperva, https://www.imperva.com/blog/node2shell-from-brotli-data-to-remote-code-execution/

[3] Cyber Security Agency of Singapore, https://www.csa.gov.sg/alerts-and-advisories/alerts/al-2026-151/

[4] OpenAI, Daybreak: Tools for securing every organization in the world, 22 June 2026. https://openai.com/index/daybreak-securing-the-world/

[5] OpenAI Developers, Scaling cyber defenders with Daybreak, 21 August 2026. https://developers.openai.com/blog/scaling-cyber-defenders-with-daybreak

[6] OpenAI, Cloudflare links vulnerability discovery to defense with OpenAI, 21 October 2026. https://openai.com/index/cloudflare-cyber/

[7] Darktrace Signal Labs, Shared Memories as a Covert C2 Channel, draft research supplied for review.

[8] JPCERT/CC, Recent AI-Assisted Cyber Attacks in Japan: Investigating Attack Infrastructure and Techniques, 21 October 2026. https://blogs.jpcert.or.jp/en/2026/10/web_api_attacks.html

[9] Microsoft Security Research and Microsoft Threat Intelligence, AI-driven, large-scale nation-state campaign using ARTEX enables supply chain compromise, 21 October 2026. https://www.microsoft.com/en-us/security/blog/2026/10/21/storm-0940-uses-artex-agentic-ai-connectwise-supply-chain-compromise/

[10] Darktrace, Advancing the Use of Frontier AI in Cybersecurity: Darktrace Joins the OpenAI Daybreak Cyber Partner Program to Explore Defensive AI Integrations, 22 June 2026. https://www.darktrace.com/blog/advancing-the-use-of-frontier-ai-in-cybersecurity-darktrace-joins-the-openai-daybreak-cyber-partner-program-to-explore-defensive-ai-integrations

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About the author
Nathaniel Jones
SVP, Global Threat Intelligence

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October 23, 2026

Beyond the Fridge: Exposed Industrial Control Systems

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Introduction

In October 2026, hundreds of supermarkets across France were reportedly affected by a cyberattack targeting their refrigeration systems. According to public reports, the attackers gained access to internet-connected controllers and modified their settings, forcing refrigeration units into high and extremely low temperatures and causing significant disruption. Total losses have been reported to reach several million euros.

The incident drew attention to the security of industrial refrigeration systems, particularly older devices with exposed management interfaces and known vulnerabilities.

The exact details of how the attackers gained access have not been confirmed, however it is speculated that the public-facing web server could be accessed with the username “admin” and password being the current date. Researchers from Claroty’s Team82 identified a vulnerability in Danfoss AK-SM 8xxA Series in 2025, “CVE-2025-41450", allowing for administrative access using a time-based “code-of-the-day" for authentication [1].

Default credentials, outdated firmware and publicly accessible administrative interfaces have been an issue for years. And yet these systems continue to appear in internet scans and require little sophistication to gain admin access. A simple search of internet-connected devices shows a range of exposed devices from Programmable Logic Controllers (PLCs) and remote gateways, to, yes, more fridges.

Darktrace malware researchers identified hundreds of IoT and OT devices publicly exposed on the internet, many of which are configured with no authentication, weak credentials, or default credentials. As shown in Figure 1, an exposed Copeland XWEB web interface, used to manage Dixell equipment, including refrigerators, can provide the ability to remotely control connected devices.

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Figure 1: Copeland XWEB interface used to control systems including refrigerators and air conditioning.

However, it’s not only fridges; web management interfaces for industrial controls are also publicly accessible, often protected only by weak credentials. Figure 2 shows an example of a publicly exposed WAGO interface. The WAGO management interface is a configuration and administration panel for controllers. Through it, a logged-in user can view device details and diagnostics, manage user accounts and passwords, update firmware, back up or restore the full configuration, set the clock, and manage SD card storage. While it typically doesn’t manage switch outputs or read live process values, someone with access could still disrupt operation by changing network or Modbus settings, loading bad firmware or configurations, or by resetting passwords and enabling insecure services.

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Figure 2: WAGO Management interface.

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The issue extends beyond management interfaces. During our research, we identified publicly accessible web interfaces belonging to PLCs, including Rockwell Automation Allen-Bradley devices. In each case, the risk arises from how the devices have been deployed and configured, not from a flaw in the vendors’ products.

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Figure 3: Web interface for Allen-Bradley CompactLogix controller.

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Figure 3 shows the web interface of an Allen-Bradley CompactLogix controller. Unlike the previous examples, this interface provides a view into the controller's operation, including running tasks, network connections, memory usage and diagnostic information. Rockwell Automation's CompactLogix controllers are commonly used to automate industrial processes, from manufacturing and packaging lines to water treatment and material handling systems. Depending on their configuration, these controllers can operate motors, pumps, valves and other physical equipment.

Although in this example the interface shown does not provide direct control over the PLC's logic, it exposes information about the model, firmware, network layout, and connections, which is useful reconnaissance for a bigger attack.

The concern is not necessarily that every exposed interface allows an attacker to immediately manipulate industrial processes. However, these devices are accessible from the public internet in the first place, providing information about systems that may be responsible for controlling physical equipment.

The attacks on refrigeration systems in France highlight the consequences of poorly secured industrial devices. As demonstrated throughout this research, publicly accessible management interfaces are not limited to refrigeration controllers but extend to PLCs and other systems used to manage industrial equipment.

Finding these devices requires little effort. Internet scanners make it possible to identify publicly exposed interfaces quickly, and in some cases these interfaces rely on publicly documented default credentials or have no authentication at all. As attackers increasingly use AI tools, such attacks may be identified and carried out faster and at a greater scale.

The consequences of this access depend on the device and the functionality exposed. While some interfaces provide little more than diagnostic information, others allow users to modify configurations, disrupt communications, or change settings that affect physical equipment. In industrial environments, this can result in operational downtime, damaged equipment and financial losses.

Weak passwords, default credentials and exposed administrative interfaces are not new security issues. Yet their continued presence on internet-connected industrial systems demonstrates how easily preventable weaknesses can leave physical operations vulnerable to attack.

Exposed devices often come from third-party suppliers and contractors, who frequently install refrigeration controllers, gateways and PLCs without the organization ever being aware they are connected to the internet. Asset visibility remains an important foundation, but organizations should assume that some unknown assets and services will exist. Effective security therefore also depends on continuous monitoring, anomaly detection, network segmentation and rapid response, so that risky exposure and unusual activity can be identified and addressed before it becomes disruptive.

Darktrace helps security teams gain visibility across IT and OT and respond to risks: https://www.darktrace.com/products/operational-technology.

Copeland, Dixell, WAGO, Rockwell Automation, Allen-Bradley and CompactLogix are trademarks of their respective owners. Their use here is for identification only and does not imply any affiliation with or endorsement by those owners.

References

1.        https://claroty.com/team82/research/freeze-the-controller-defrost-the-food-uncovering-vulnerabilities-in-danfoss-refrigeration-controllers

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About the author
Tara Gould
Malware Research Lead
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